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Si alguna vez te has preguntado de dónde viene el método con el que trabajan hoy miles de profesionales en todo el mundo, este artículo te lo explica con rigor y sin rodeos. El origen del adiestramiento cognitivo emocional no es una historia de moda ni de marketing, es la historia de un cambio de paradigma real, documentado y respaldado por la ciencia del comportamiento más avanzada de las últimas décadas. Y, como veremos, ese cambio tiene nombre, apellidos y pasaporte español. Si quieres entender cómo se aplica hoy este método en la práctica, puedes consultar nuestra guía completa sobre adiestramiento cognitivo emocional en EducaGos. Pero antes de llegar a la aplicación, merece la pena conocer la historia.

Comprender el origen del adiestramiento cognitivo emocional es también comprender por qué los métodos anteriores se quedaron cortos, qué vacío científico existía, quién lo detectó y qué hizo falta para llenarlo. Una historia que empieza en las décadas de los sesenta y setenta, pasa por Reino Unido y termina tomando forma definitiva en España.

Podcast El método español que entiende al perro

El punto de partida, por qué el adiestramiento clásico necesitaba un cambio

Durante décadas, el adiestramiento canino se sustentó sobre dos grandes pilares teóricos, el conductismo y la etología clásica del lobo. El conductismo, heredero de Pavlov y Skinner, planteaba que el comportamiento del perro podía moldearse íntegramente a través de asociaciones entre estímulos, refuerzos y castigos. La etología clásica, por su parte, tomaba el modelo social del lobo como referencia directa para interpretar la conducta del perro doméstico y establecer jerarquías de manejo.

Ambos enfoques producían resultados aceptables en la mayoría de los casos cotidianos. Sin embargo, a medida que el adiestramiento avanzaba hacia especializaciones más exigentes, como perros de asistencia, perros de trabajo o intervención en problemas de conducta complejos, empezaban a aparecer los límites. Los protocolos basados exclusivamente en condicionamiento no explicaban por qué ciertos perros fallaban bajo presión emocional, por qué algunos aprendizajes no se generalizaban o por qué el vínculo entre el perro y su guía tenía un impacto tan determinante en los resultados.

Era evidente que algo faltaba. La neurociencia, la psicología cognitiva y la etología más actualizada estaban aportando conocimientos nuevos sobre cómo piensan, sienten y se comunican los animales, pero el mundo del adiestramiento canino no había incorporado esos avances de forma sistemática.

El psicólogo británico Bruce Johnston, precursor teórico del adiestramiento cognitivo emocional en perros guía

El precursor, Bruce Johnston y el primer enfoque cognitivo en perros guía

La primera voz que apuntó hacia un enfoque diferente fue la del psicólogo y especialista en adiestramiento de perros guía británico Bruce Johnston. A finales de los años ochenta y principios de los noventa, Johnston publicó dos obras que supusieron un punto de inflexión conceptual, «The Skilful Mind of the Guide Dog» (Lennard, 1990) y «Harnessing Thought» (Lennard, 1995).

En estas obras, Johnston planteaba una idea entonces poco explorada en el sector, que el perro guía podría rendir mucho mejor si, en lugar de limitarse a mecanizar respuestas a través del condicionamiento, se conseguía que generara esquemas de trabajo propios, es decir, que comprendiera lo que estaba haciendo en lugar de simplemente reproducirlo. Un aprendizaje comprensivo, en sus palabras, mucho más eficaz y fiable bajo condiciones variables y de alta demanda.

Johnston no desarrolló un sistema completo de protocolos aplicables. Su aportación fue fundamentalmente teórica y conceptual, pero sembró una semilla que otro profesional recogería años más tarde para convertirla en un método estructurado, reproducible y científicamente fundamentado.

El creador, Carlos Alfonso López García y el nacimiento del método

El nombre al que debemos el desarrollo formal del adiestramiento cognitivo emocional es el del adiestrador canino español Carlos Alfonso López García, fundador y director de EDUCAN, empresa que se convertiría con el tiempo en el centro de referencia más importante de España en investigación, desarrollo e innovación en comportamiento canino.

Carlos Alfonso López comenzó a adiestrar perros desde muy joven, con una formación práctica obtenida directamente junto a profesionales de referencia en Reino Unido, Alemania, Bélgica y España, en un modelo de aprendizaje exigente y profundamente riguroso. A lo largo de esa etapa trabajó con especialidades tan variadas como perros de asistencia a personas con discapacidad, perros de seguridad, perros de búsqueda, perros de competición deportiva y muchas más.

Lo que esa formación amplia le reveló no fue solo qué técnicas funcionaban, sino algo más importante, por qué funcionaban, y también cuándo y por qué fallaban. En sus propias palabras, recogidas en una entrevista con la revista brasileña Cäes&Cia (EDUCAN, 2015), el problema del sector era que «gran parte de los entrenamientos se hacen de manera intuitiva, sin ciencia detrás, y eso limita su desarrollo y avance». Y añadía, con precisión, que «incluso los modelos de entrenamiento que sí están basados en ciencia de calidad suelen tener como cimiento el conductismo, que es una visión superada en las ciencias del comportamiento actuales».

Fue esa lucidez la que impulsó el proyecto. A mediados de los años noventa, Carlos Alfonso López formó un equipo multidisciplinario con el objetivo de encontrar aplicaciones prácticas a los avances más recientes de la psicología cognitiva, la neurociencia y los enfoques evolutivo y ecológico de la etología contemporánea.

Diez años de trabajo de campo, la construcción del método

El proceso de desarrollo del adiestramiento cognitivo emocional no fue una intuición brillante convertida en libro de la noche a la mañana. Fue el resultado de casi diez años de trabajo sistemático, pruebas con perros reales en contextos reales y revisión continua de los protocolos a medida que los resultados iban confirmando o matizando las hipótesis de partida.

En 2004 y 2005, Carlos Alfonso López publicó «Adiestramiento canino cognitivo-emocional» (Editorial Díaz de Santos, ISBN 978-84-7978-629-8), la obra en la que se recogían por primera vez las conclusiones del equipo y los protocolos de trabajo desarrollados. Este libro, disponible en Amazon, se convertiría en texto de referencia recomendado por las facultades de veterinaria y psicología de las universidades de Buenos Aires, Sevilla, Zaragoza, Jaén, Navarra y la Universidad Alfonso X el Sabio, institución que además nombró a su autor profesor honorario.

La obra planteaba un modelo técnico, global, abierto e integrador para incorporar los conocimientos más actualizados sobre aprendizaje y comportamiento canino al entrenamiento práctico. Un conjunto de protocolos ordenados, sistematizados y reproducibles que abordaban el comportamiento del perro desde cuatro dimensiones simultáneas e inseparables.

Adiestrador trabajando con su perro en una sesión de adiestramiento cognitivo emocional al aire libre

Las cuatro dimensiones del método

La dimensión física, qué hace el perro.

La dimensión emocional, qué siente el perro en cada contexto.

La dimensión cognitiva, qué piensa el perro, cuál es su objetivo mental.

La dimensión social, cuál es la relación del perro con su entorno social, incluida la familia humana.

Esta visión tetradimensional representaba una ruptura radical con los enfoques puramente conductistas, que solo medían la conducta observable sin preguntarse por los estados internos que la generaban. Como señala el propio López García.

La conducta no es lo importante, son sus causas y los objetivos que persigue el perro con ella lo que debemos tomar en consideración.

Carlos Alfonso López

2014, la consolidación científica y el salto internacional

Si 2004 fue el año de la publicación fundacional, 2014 fue el año en que el método alcanzó su mayor reconocimiento académico y proyección internacional.

En ese año, Carlos Alfonso López publicó «Tu perro piensa y te quiere, entrenar perros no es como te lo habían contado« (Dogalia, 2014), que se convirtió en el primer libro de habla hispana sobre entrenamiento de perros que superó una revisión científica a mayores por una revista especializada, la revista Ciencia Cognitiva. El respaldo de más de 3.000 referencias bibliográficas situó al adiestramiento cognitivo emocional en un nivel de rigor académico sin precedentes en el sector del adiestramiento canino en español.

Ese mismo año, EDUCAN firmó un acuerdo de colaboración con Dognition, empresa perteneciente a la Universidad de Duke (EE. UU.), dedicada a la investigación en cognición animal, para el desarrollo conjunto de tecnología del comportamiento basada en las investigaciones científicas más recientes. Un acuerdo que ponía al método español en el mapa internacional de la ciencia cognitiva aplicada al perro.

Desde entonces, el adiestramiento cognitivo emocional se ha implantado en España, Chile, Argentina, México, Colombia, Perú y Brasil, y ha llegado a Estados Unidos a través de la participación de López García en el panel de expertos de Dognition.

Por qué el origen importa, lo que este método aporta que los demás no tienen

Entender el origen del adiestramiento cognitivo emocional no es un ejercicio de historia, es una forma de entender por qué funciona mejor que los enfoques anteriores y qué lo hace cualitativamente distinto.

El método no nació de una ocurrencia ni de una moda. Nació de detectar un vacío real en el sector, la ausencia de un sistema que integrara los avances de la neurociencia y la psicología cognitiva en protocolos prácticos y reproducibles para cualquier profesional. Nació de diez años de trabajo de campo riguroso. Y nació con la convicción, documentada científicamente, de que el perro no es una máquina de estímulo-respuesta sino un ser social con capacidades cognitivas y emocionales que merecen ser comprendidas y aprovechadas en el proceso de aprendizaje.

Como señala López García, el adiestramiento cognitivo emocional «devuelve al perro adiestrado el papel de compañero del hombre, puesto en segundo plano como consecuencia de un tipo de enseñanza poco interactiva, rígida y severa».

En la práctica, esto significa que los resultados del método no se obtienen solo durante el entrenamiento, sino que se mantienen y consolidan con el tiempo, sin necesidad de refuerzos externos continuos, porque el perro ha comprendido, no solo mecanizado. Y porque el vínculo afectivo y la comunicación real entre el perro y su guía se convierten en el motor principal del comportamiento, algo que siempre está disponible y que ningún premio ni corrección puede reemplazar.

El adiestramiento cognitivo emocional refuerza el vínculo afectivo y la comunicación real entre el perro y su guía

Del origen a la práctica, cómo se aplica el método hoy

Conocer el origen del adiestramiento cognitivo emocional es el primer paso para entender por qué elegir este enfoque marca una diferencia real en la convivencia con tu perro. El segundo paso es ver cómo se traduce en sesiones concretas, en protocolos adaptados a cada caso y en resultados medibles desde las primeras semanas de trabajo. Si quieres profundizar en eso, te invito a leer nuestra guía detallada sobre cómo aplicamos el adiestramiento cognitivo emocional en EducaGos, donde encontrarás las fases del proceso, los casos en los que es especialmente indicado y las diferencias con el adiestramiento tradicional.

Si tu perro presenta problemas de comportamiento concretos, como reactividad, miedos o ansiedad, nuestro servicio de modificación de conductas caninas en Barcelona aplica los protocolos cognitivo-emocionales de forma individualizada, adaptados a cada perro y a cada familia.

Preguntas frecuentes sobre el origen del adiestramiento cognitivo emocional

¿Quién creó el adiestramiento cognitivo emocional?

El creador y desarrollador formal del método es el adiestrador canino español Carlos Alfonso López García, fundador y director de EDUCAN. Tras casi diez años de trabajo de campo con un equipo multidisciplinario, publicó en 2004 y 2005 la obra «Adiestramiento canino cognitivo-emocional» (Editorial Díaz de Santos), donde se recogen los protocolos del método. Bruce Johnston, psicólogo británico especialista en perros guía, es considerado el precursor teórico del enfoque, por sus obras de 1990 y 1995, pero no desarrolló los protocolos prácticos que constituyen el sistema completo.

¿Cuándo y dónde surgió el adiestramiento cognitivo emocional?

El método comenzó a desarrollarse en España a mediados de los años noventa, cuando Carlos Alfonso López García formó su equipo multidisciplinario. Tras una década de investigación y trabajo de campo, los protocolos se presentaron por primera vez en los cursos de EDUCAN y se publicaron formalmente entre 2004 y 2005. Su consolidación científica se produjo en 2014, con la publicación de «Tu perro piensa y te quiere» y el acuerdo de colaboración con la Universidad de Duke.

¿Qué diferencia al adiestramiento cognitivo emocional del adiestramiento en positivo clásico?

El adiestramiento en positivo clásico se basa principalmente en el condicionamiento operante, es decir, en la asociación entre conductas y refuerzos positivos. El adiestramiento cognitivo emocional va más allá, incorpora el aprendizaje comprensivo, el trabajo sobre la gestión emocional del perro, la comunicación social y afectiva como motor principal del comportamiento y el desarrollo de la capacidad del perro para resolver problemas. El resultado es un aprendizaje más profundo, más generalizable y más duradero.

¿El adiestramiento cognitivo emocional está reconocido académicamente?

Sí. El libro «Tu perro piensa y te quiere» (2014) de Carlos Alfonso López García fue el primer libro de habla hispana sobre entrenamiento canino en superar una revisión científica por la revista Ciencia Cognitiva, con más de 3.000 referencias bibliográficas. Además, «Adiestramiento canino cognitivo-emocional» es texto recomendado por varias facultades universitarias de España y Latinoamérica, y EDUCAN firmó en 2014 un acuerdo de colaboración con Dognition, empresa perteneciente a la Universidad de Duke (EE. UU.).

¿Por qué un método español tiene tanta implantación internacional?

Porque su base no es cultural ni local, es científica y universal. Los principios de la neurociencia cognitiva, la psicología del aprendizaje y la etología aplicada no tienen fronteras. El método se ha implantado en España, Chile, Argentina, México, Colombia, Perú, Brasil y Estados Unidos, precisamente porque sus protocolos son reproducibles, sistematizados y adaptables a cualquier contexto, raza o tipo de adiestramiento.

El origen de un método es el fundamento de su credibilidad

El origen del adiestramiento cognitivo emocional no es una anécdota curiosa para profesionales del sector. Es la garantía de que lo que aplicamos tiene detrás décadas de rigor, ciencia y trabajo de campo real. No es una moda, no es una marca y no es una simplificación del adiestramiento en positivo. Es un sistema completo, documentado y reconocido académicamente, desarrollado por un profesional español que detectó un vacío en el sector y decidió llenarlo con seriedad.

Yo llegué al adiestramiento cognitivo emocional después de varios años trabajando con otros métodos. Fue esa experiencia previa la que me permitió reconocer la diferencia cuando la encontré. En 2014 tuve la oportunidad de formarme directamente con Carlos Alfonso López y algunos miembros de su equipo, y esa decisión cambió la forma en que entiendo y practico el adiestramiento. Desde entonces, es la base sobre la que construyo cada plan de trabajo, con cada perro y con cada familia.

Si quieres que apliquemos este enfoque con tu perro en Barcelona, el primer paso es una conversación. Cuéntame qué está pasando y valoramos juntos qué necesita tu compañero.

Contacta con EducaGos aquí y damos el primer paso juntos.


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