¿Alguna vez has visto a tu perro bostezar sin sueño, girar la cabeza hacia otro lado o lamerse los labios sin haber comido nada? No es casualidad, es comunicación. Las señales de calma en perros son el conjunto de gestos que tu perro utiliza, de forma instintiva, para evitar conflictos, reducir la tensión de una situación y pedir a quien tiene delante que baje la intensidad.
Aprender a reconocerlas es uno de los aprendizajes más útiles que puedes hacer como guía de tu perro, y en EducaGos las trabajamos de forma sistemática dentro de nuestro servicio de modificación de conductas caninas en Barcelona, porque buena parte de los problemas de comportamiento que llegan a consulta empiezan, en realidad, por señales de calma que nadie supo leer a tiempo.
En este artículo vas a encontrar qué son estas señales, de dónde viene el concepto, qué dice la investigación científica al respecto, cómo diferenciar una señal de estrés de una señal de amenaza, y sobre todo, cómo responder a ellas desde el Adiestramiento Cognitivo Emocional, es decir, atendiendo a la emoción que hay detrás del gesto y no solo al gesto en sí.
Podcast Señales de calma y diplomacia entre perros
Qué son las señales de calma y quién les puso nombre
El término señales de calma se popularizó gracias a Turid Rugaas, educadora canina noruega que, tras décadas de observación, describió más de treinta gestos que los perros emplean para evitar el conflicto, tanto con otros perros como con las personas. Rugaas recogió su trabajo en la obra de referencia El lenguaje de los perros, las señales de calma, un libro que sigue siendo lectura obligada para cualquier profesional del comportamiento canino.
La idea central es sencilla, aunque profunda. El perro es una especie social que necesita mecanismos fiables para mantener la paz dentro del grupo. Pelear tiene un coste alto, puede suponer heridas, gasto de energía y riesgo de muerte, así que la selección natural ha favorecido un repertorio de gestos de bajo coste que cumplen la misma función, evitar que la tensión llegue a mayores. Las señales de calma son justamente ese repertorio, el idioma diplomático de la especie canina.
Hay evidencia científica detrás de las señales de calma
Durante años, el trabajo de Rugaas se sostuvo sobre todo en la observación empírica de una profesional con miles de horas de campo, lo cual tiene un enorme valor, pero no es lo mismo que un estudio controlado. Esa validación llegó después.
En 2017, un equipo de investigadores publicó en el Journal of Veterinary Behavior un estudio pionero sobre la función comunicativa de las señales de calma. El trabajo, firmado por Mariti y su equipo, observó a veinticuatro perros, doce hembras y doce machos, durante noventa y seis encuentros de cinco minutos sin correa, en los que cada perro se enfrentaba a un receptor familiar y a otro desconocido.
Los investigadores registraron 2130 conductas, entre ellas el giro de cabeza y el lamido de labios, y comprobaron algo especialmente relevante para cualquier guía, cuando el perro receptor mostraba un comportamiento agresivo, el emisor respondía con al menos una señal de calma en el 67 por ciento de los casos, y esa señal conseguía reducir la agresión en el 79,4 por ciento de las ocasiones observadas.
Este dato cambia la forma de mirar el comportamiento de tu perro. No hablamos de casualidades ni de gestos decorativos, hablamos de una herramienta de comunicación con una función medible, evitar que una situación tensa termine en confrontación. Puedes consultar el resumen del estudio Analysis of the intraspecific visual communication in the domestic dog, a pilot study on the case of calming signals si quieres profundizar en la metodología.

Señales de calma más habituales en el perro
Cada perro tiene su propio repertorio y su propia intensidad, pero hay un grupo de señales de calma que se repite en la inmensa mayoría de los casos. Conviene observarlas siempre en conjunto, nunca de forma aislada.
Señales faciales y de cabeza
- Bostezar fuera de contexto de sueño. Un bostezo en mitad de una consulta veterinaria o justo antes de conocer a otro perro rara vez tiene que ver con el cansancio.
- Parpadeo lento y desviar la mirada. El contacto visual sostenido puede resultar amenazante para un perro, así que apartar los ojos es una forma habitual de pedir calma.
- Girar la cabeza hacia un lado. Es probablemente la señal de calma más reconocible, el perro comunica que no representa una amenaza y que prefiere mantener la paz.
- Lamido de labios sin haber comido. Suele aparecer justo antes o durante una situación que el perro percibe como incómoda.
- Mostrar los dientes de forma relajada, casi como una sonrisa. Se confunde con facilidad con una señal de amenaza, por eso siempre hay que leer el resto del cuerpo antes de sacar conclusiones.
Señales corporales y de movimiento
- Acercarse haciendo una curva en lugar de en línea recta. Caminar en línea recta hacia otro perro se percibe como una confrontación directa, la curva suaviza el encuentro.
- Sentarse o tumbarse de repente. El perro reduce su tamaño y su nivel de amenaza percibido.
- Olisquear el suelo de forma repentina. Es una manera muy eficaz de desviar la atención y bajar la tensión de un encuentro.
- Sacudirse el cuerpo entero, como si estuviera mojado. Funciona casi como un botón de reinicio emocional después de un momento de tensión.
- Moverse despacio o quedarse quieto un instante. La lentitud comunica intenciones pacíficas con mucha más claridad que el movimiento brusco.

Cómo diferenciar una señal de calma de una señal de estrés o de amenaza
Aquí es donde muchos guías se pierden, y con razón, porque la frontera no siempre es nítida. Un mismo gesto, el bostezo, por ejemplo, puede ser una señal de calma dirigida a otro individuo o una respuesta fisiológica automática al estrés, sin intención comunicativa alguna. La diferencia está en el contexto, en la frecuencia y en el resto del lenguaje corporal que acompaña al gesto.
Como recuerdan los especialistas de VCA Animal Hospitals en su guía sobre comunicación canina, muchos perros recurren a señales apaciguadoras precisamente para desactivar un conflicto social antes de que llegue a mayores, y reconocerlas a tiempo es una de las mejores herramientas de prevención que tiene cualquier propietario. En la misma línea, el análisis de Advance Affinity sobre las claves del lenguaje de los perros subraya que bostezos excesivos, lamidos de labios repetidos o evitar el contacto visual pueden anticipar un nivel de estrés que conviene no pasar por alto.
Las señales de amenaza, por su parte, ocupan el escalón de mayor intensidad, enseñar los dientes de forma rígida, gruñir, la piloerección o la cola levantada e inmóvil. Si quieres entender el mapa completo, con los tres niveles de intensidad explicados uno a uno, en nuestro artículo Lenguaje canino, guía para entender a tu perro desarrollamos en detalle la diferencia entre señales de calma, señales de estrés y señales de amenaza.
El enfoque del Adiestramiento Cognitivo Emocional ante las señales de calma
Desde el Adiestramiento Cognitivo Emocional partimos de una premisa que marca toda la diferencia, el comportamiento es la punta del iceberg, la emoción es lo que hay debajo. Una señal de calma no es un capricho ni una anécdota curiosa, es la manifestación visible de un estado emocional que tu perro está intentando gestionar. Trabajar solo sobre el gesto, o peor, castigarlo, no resuelve nada, porque la emoción que lo originó sigue intacta.
Este matiz es importante porque un perro al que se le castiga por gruñir, por ejemplo, puede aprender a dejar de gruñir, pero no deja de sentir la incomodidad que motivó ese gruñido. El resultado es un perro que salta directamente a la mordida sin previo aviso, porque hemos eliminado la señal de aviso, no la causa. Por eso, en EducaGos abordamos siempre el origen emocional del comportamiento con nuestro servicio de técnico en modificación de conducta canina, en lugar de limitarnos a suprimir síntomas que volverán a aparecer de otra forma.

Cómo responder correctamente cuando tu perro te muestra una señal de calma
Saber leer las señales de calma solo tiene sentido si después sabemos responder de forma adecuada. Estas son las pautas que trabajamos con nuestros clientes.
- No fuerces la situación. Si tu perro gira la cabeza o se lame los labios ante un estímulo, respeta esa señal y evita insistir.
- Aumenta la distancia. Alejarte del estímulo que genera la señal suele ser la respuesta más eficaz y la más rápida de aplicar.
- Refuerza la autorregulación. Cuando tu perro elige alejarse o desviar la mirada en lugar de reaccionar, prémialo. Le estás enseñando que tiene alternativas eficaces.
- No castigues nunca la señal. El castigo solo enseña a tu perro a dejar de avisar, no a sentirse mejor.
- Da tiempo. La autorregulación emocional no es inmediata, necesita repetición y paciencia.
Trabajar la conexión y el autocontrol con tu perro mejora directamente su capacidad de gestionar estas situaciones. En nuestras clases de obediencia canina a domicilio reforzamos precisamente esa base, la atención y la calma como punto de partida de cualquier aprendizaje posterior.
Cómo usar tú mismo las señales de calma para comunicarte con tu perro
La comunicación funciona en ambas direcciones, y tú también puedes emplear las señales de calma para transmitir tranquilidad a tu perro.
- Habla despacio y en tono bajo. Tu perro detecta el estado de ánimo a través de la voz antes que a través de las palabras.
- Evita la mirada fija y directa cuando tu perro esté incómodo, mira ligeramente hacia otro lado.
- Acércate en curva, nunca en línea recta ni de frente, especialmente con perros que no conoces.
- Bosteza o parpadea despacio cerca de un perro nervioso, es una de las formas más sencillas de pedirle calma en su propio idioma.
- Respeta su espacio personal. Igual que las personas, los perros también necesitan distancia con quienes no conocen bien.
Por qué conviene enseñar esto desde cachorro
El periodo de socialización, aproximadamente entre las tres y las catorce semanas de vida, es el momento en el que un cachorro perfecciona su repertorio de señales de calma a través del juego con otros perros. Un cachorro que socializa poco, o que lo hace mal, puede llegar a la edad adulta con un lenguaje de calma pobre o poco eficaz, lo que aumenta el riesgo de conflictos posteriores. Por eso en nuestro programa Primeros Pasos, dentro de las clases para cachorros en Barcelona, dedicamos tiempo específico a la socialización supervisada, precisamente para que el cachorro desarrolle este vocabulario con seguridad.
Errores frecuentes al interpretar las señales de calma
Pensar que todo gesto es una señal de calma. Un bostezo también puede deberse a sueño, y un lamido de labios puede llegar simplemente después de comer. El contexto siempre manda.
Creer que solo los perros las utilizan. Gatos, caballos y otras muchas especies sociales cuentan con su propio repertorio de gestos apaciguadores, la función es la misma, evitar el conflicto dentro del grupo.
Confundirlas con sumisión. Mostrar una señal de calma no significa que tu perro se sienta inferior, significa que está optando activamente por evitar un enfrentamiento, algo muy distinto.
Suponer que ignorarlas es dominancia. Si un perro no responde a la señal de calma de otro, puede deberse a distracción, a falta de experiencia social o a que simplemente no ha percibido el gesto, no a una supuesta jerarquía.
Cuando pedir ayuda profesional
Hay momentos en los que, por mucho que aprendas a leer las señales de calma de tu perro, la situación requiere la intervención de un profesional. Si observas que las señales de calma aparecen de forma constante y no consiguen su objetivo, si tu perro escala con frecuencia hacia señales de amenaza, o si ya se ha producido algún episodio de mordida, no esperes. En nuestro artículo sobre agresividad canina, tratamiento y prevención explicamos cómo se aborda paso a paso este tipo de conducta cuando ya ha escalado.
Cuanto antes se trabaje, más sencillo resulta el proceso y menos sufre tu perro en el camino.
Preguntas frecuentes sobre las señales de calma en perros
¿Todas las razas de perros muestran las mismas señales de calma? La base es común a toda la especie, pero algunas características físicas, como las orejas caídas, el hocico chato o el pelo muy largo, pueden dificultar que percibamos con claridad ciertas señales de calma. Por eso conviene observar siempre el conjunto del cuerpo, no un único rasgo.
¿Puede mi perro aprender señales de calma si no las mostró de cachorro? Sí, aunque el aprendizaje resulta más lento. Un perro adulto puede ampliar su repertorio de señales de calma con socialización guiada y experiencias positivas, siempre con paciencia y sin forzar los encuentros.
¿Qué diferencia hay entre una señal de calma y un truco aprendido con refuerzo positivo? La señal de calma es un comportamiento instintivo que el perro emite sin que nadie se lo haya enseñado. Un truco, en cambio, se adquiere mediante entrenamiento deliberado. Ambos pueden convivir, pero su origen es distinto.
¿Debo intervenir cada vez que mi perro muestra una señal de calma? No siempre. Muchas señales de calma resuelven la situación por sí solas. Tu papel es observar, respetar la señal y aumentar la distancia si el contexto lo pide, no intervenir de forma constante.
¿Los gatos u otros animales también muestran señales de calma? Sí. Numerosas especies sociales, entre ellas los gatos y los caballos, cuentan con su propio repertorio de gestos apaciguadores. La función es idéntica a la de los perros, mantener la armonía del grupo y evitar el enfrentamiento físico.
El siguiente paso, convertir la observación en comunicación real
Ahora que conoces el vocabulario básico de las señales de calma, tienes en tus manos una herramienta de prevención que muchos guías tardan años en descubrir. La diferencia entre un perro que se siente escuchado y uno que no, casi siempre empieza aquí, en la capacidad de observar y responder a tiempo a lo que ya te está diciendo con su cuerpo.
Si quieres que analicemos juntos cómo se comunica tu perro y diseñemos un plan de trabajo adaptado a su caso, basado en el Adiestramiento Cognitivo Emocional, contacta con nosotros y damos el siguiente paso.
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