747 43 83 60 info@educagos.com
Compartir

Brisa era una perrita curiosa, de esas que salen a la calle como si Barcelona fuera un parque temático de olores: pan recién hecho, palomas, tierra húmeda de los parterres… El problema era que Brisa lo quería todo ya. Y cuando un perro intenta llegar “ya”, suele ocurrir lo de siempre: tensión en la correa, tirones, frustración y paseos agotadores.

En EducaGos lo vemos a diario: familias que aman a su perro, pero han convertido el paseo en una prueba de fuerza. Por eso hoy vamos a ayudarte a evitar que el perro tire de la correa con un enfoque práctico, respetuoso y muy “de vida real”, inspirado en esa idea bonita de la “correa mágica”: no es magia, es método.

Puedes leer nuestro artículo Evitar que el perro tire de la correa

La “correa mágica” no cambia al perro: cambia el plan del paseo

La correa no enseña por sí sola. Lo que “hace magia” es la combinación de habilidades:

  • Un equipo cómodo (arnés adecuado y correa fija).

  • Refuerzos bien usados (premios, juego o acceso a olfatear).

  • Un criterio claro (qué premias y cuándo).

  • Gestión del entorno (distancia a estímulos y rutas inteligentes).

Si tu perro tira, no es “malo” ni “dominante”: normalmente está demasiado motivado, sobreexcitado, con prisa, con hábitos aprendidos, o le falta práctica para caminar contigo sin tensión.

Primero, prepara el equipo para facilitar el éxito

Para empezar a trabajar “sin pelearte” con el paseo:

  • Arnés tipo Y (que no restrinja hombros) o pechera cómoda.

  • Correa fija de 2–3 metros (mejor que 1 m si tu entorno lo permite).

  • Evita la correa extensible mientras estás reeducando el hábito: suele premiar el tirar (porque el perro avanza igual).

  • Premios muy pequeños y apetecibles (del tamaño de un guisante).

Este paso no “adiestra”, pero reduce fricción y te permite entrenar con más precisión.

Ejercicio 1: La forma “U” de la correa (tu brújula del paseo)

Objetivo: que el perro aprenda que avanzar ocurre con la correa floja.

  1. Sales y esperas a que la correa esté en “U” (sin tensión).

  2. En cuanto aparezca esa “U”, marcas (con un “¡bien!” o clicker) y avanzas.

  3. Si tu perro tira y se tensa, te paras (sin regañar, sin tirón).

  4. En cuanto afloje (aunque sea medio segundo), marcas y sigues.

Esto crea una regla simple: correa floja = progreso. Correa tensa = se detiene el paseo.

Ejercicio 2: “Mírame” y check-ins espontáneos (la atención que evita tirones)

Muchos perros tiran porque van “desconectados”. Vamos a enseñar lo contrario:

  • En casa: di su nombre → cuando te mire → premio.

  • En la calle: premia miradas espontáneas (sin pedir nada).

  • Si hay distracciones (patinetes, perros, gente), aumenta distancia y premia los check-ins.

La atención no significa caminar pegado todo el rato: significa que tu perro te incluye en sus decisiones.

Ejercicio 3: Giros en U y cambios de dirección (sin lucha, con estrategia)

Cuando notes que va a arrancar a tirar:

  • Haz un giro suave (en U) y di una palabra corta (“vamos”).

  • Si te sigue, premio.

  • Si no te sigue, reduce estímulos (más distancia) y vuelve a intentarlo.

Esto es especialmente útil en aceras concurridas o zonas donde tu perro se activa. No se trata de “marearlo”, sino de recuperar control sin castigo.

Cómo usar “premio” sin crear un perro “dependiente”

Una duda frecuente: “Si le doy comida, ¿solo caminará bien si tengo premios?”

La realidad es que el premio es una herramienta de aprendizaje, como las rueditas de una bici. Con el tiempo, pasas a:

  • Premios intermitentes (no siempre).

  • Premios de vida: oler un árbol, saludar (si procede), llegar a un parque, explorar una esquina.

  • Juego breve: un “tira y afloja” de 5 segundos en un lugar tranquilo.

Lo importante es que el perro entienda que caminar contigo trae cosas buenas.

Errores comunes que mantienen el problema (y cómo evitarlos)

  1. Tirar de la correa para corregir: suele aumentar la oposición y el estrés.

  2. Paseos demasiado largos sin entrenamiento: mejor 10–15 minutos de calidad que 60 de batalla.

  3. Exigir “junto” todo el tiempo: para muchos perros es demasiado difícil. Alterna libertad y estructura.

  4. No respetar el nivel de excitación: si sales y tu perro ya está “a 10”, primero baja a “6” (calma en portal, respiración, espera, premios por quietud).

  5. Entrenar siempre en el mismo sitio fácil: progresa por niveles: calle tranquila → calle media → zona concurrida.

Plan práctico de 7 días para empezar a notar cambios

  • Días 1–2: 5–10 min de correa en “U” + premios por mirarte (zona tranquila).

  • Días 3–4: añade giros en U y cambios de ritmo.

  • Días 5–6: introduce una distracción controlada (a distancia) y refuerza check-ins.

  • Día 7: paseo mixto: 70% fácil + 30% más retador, sin forzar.

La clave es la consistencia. La “correa mágica” aparece cuando el perro puede repetir éxitos, no cuando lo empujamos a fallar.

Si necesitas ayuda en Barcelona: lo hacemos contigo, paso a paso

Si tu perro tira mucho, si hay reactividad o si el paseo se ha vuelto estresante, lo ideal es ajustar el plan a vuestro caso (rutina, edad, nivel de excitación, entorno, motivadores reales). En EducaGos trabajamos con clases a domicilio en Barcelona y también con cursos en grupo, para que puedas entrenar con guía profesional y resultados medibles.


Compartir

Artículos relacionados

¿En que te puedo ayudar?
¡Hola! Use este cuadro para enviarme un mensaje a través de WhatsApp...

Suscríbete y consige el E-book Educa adecuadamente a tu Cachorro

Únete a nuestra lista de correo para recibir GRATIS el E-book Educa adecuadamente a tu Cachorro valorado en 9’99€

Gracias por suscribirte, en unos minutos recibirás tu ebook