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Clases para cachorros · Barcelona

Acaba de llegar a casa.

Empieza la etapa más importante de su vida.

Acompañamos a las familias de Barcelona durante las primeras semanas con su cachorro, esa franja decisiva en la que se forman los hábitos, los miedos y los vínculos que lo acompañarán siempre.

El primer mes en casa

Llega un cachorro, y todo cambia a la vez.

La llegada de un cachorro a casa es uno de los momentos más felices y a la vez más exigentes que puede vivir una familia. En las primeras semanas todo es nuevo, las noches cortas, los pequeños accidentes en el suelo, los mordiscos jugando, la pregunta constante de si lo estamos haciendo bien.

Durante más de dieciséis años he acompañado a familias de Barcelona en este punto exacto del camino, cuando el cachorro lleva pocos días en casa y conviene poner buenos cimientos antes de que cualquier hábito se instale por accidente. No vengo a entrenar al perro, vengo a vuestra casa para enseñaros, a ti y a quienes vivís con él, cómo construir desde el primer día una convivencia tranquila.

La ventana crítica de socialización

No todas las semanas pesan lo mismo en la vida de un cachorro.

Existe un periodo, aproximadamente entre las tres y las dieciséis semanas de vida, en el que el cerebro del cachorro está extraordinariamente dispuesto a aprender qué es seguro, qué es familiar y cómo relacionarse con el mundo. Es lo que la etología llama ventana crítica de socialización. Lo que un cachorro vive con tranquilidad durante este tramo, suele acompañarlo con normalidad el resto de su vida. Lo que no llega a vivir, o vive con miedo, puede convertirse después en un problema de conducta de manejo más complejo.

Por eso una clase para cachorros no es una versión reducida del adiestramiento adulto. Es un trabajo distinto, más cercano al acompañamiento que a la instrucción, donde cada experiencia cuenta, donde el ritmo lo marca el propio cachorro y donde lo importante muchas veces no es lo que se le enseña, sino lo que se le evita aprender por error.

Si tu cachorro tiene entre dos y cuatro meses, estás en el momento óptimo para empezar. Cada semana en esta franja vale por meses de trabajo posterior.

Dos trabajos distintos

Educar y adiestrar no son lo mismo.

Muchas familias llegan a las primeras clases pensando que su cachorro tiene que aprender a sentarse, a dar la pata o a obedecer órdenes. Y sí, todo eso llegará a su debido tiempo. Pero antes hay algo más urgente, ayudarle a sentirse seguro en su casa, a conocer su nuevo cuerpo, a regular su descanso y a entender cuándo es momento de jugar y cuándo es momento de parar.

Un perro adulto que llega con conductas ya formadas necesita modificación, repetición y pautas claras. Un cachorro necesita exposición cuidadosa, descanso suficiente y vínculo. Es un trabajo más sutil, en apariencia más simple, pero igual de técnico. Hacerlo bien ahora ahorra meses de problemas más adelante y sobre todo, evita que aparezcan miedos o conductas que después serán mucho más difíciles de revertir.

— Nuestro programa

Programa Primeros Pasos del Cachorro

Bloque uno

Su lugar en casa, espacio, rutina y descanso

Decidimos juntos dónde estará su cama, su comedero y su zona para hacer sus necesidades, teniendo en cuenta el plano de tu vivienda y los hábitos de la familia. Establecemos también las primeras rutinas de descanso, fundamentales para un cachorro que necesita dormir muchas más horas de las que la mayoría de personas imagina, dieciséis a veinte al día durante los primeros meses.

Bloque dos

El cuerpo y los primeros aprendizajes

Trabajamos la colocación cómoda del collar o el arnés, la iniciación al paseo con correa sin tirones ni sustos, los juegos adecuados a su edad y el manejo seguro durante la manipulación, las visitas al veterinario y la higiene básica. Que el cachorro se deje tocar las orejas, las patas y la boca desde los primeros días es una pequeña inversión que evita problemas futuros muy grandes.

Bloque tres

Mordidas, juego e impulsos

Os enseño a jugar con vuestro cachorro de manera que no se sobreexcite ni aprenda a usar la boca con fuerza. Trabajamos juegos de olfato, formas de canalizar la energía y, sobre todo, cómo enseñarle a parar y a calmarse cuando hace falta. Saber bajar revoluciones es una habilidad que el cachorro no trae aprendida y que se entrena igual que cualquier otra.

Bloque cuatro

Socialización segura

Diseñamos un plan personalizado de exposición a personas, perros, ruidos urbanos y entornos, ajustado a su estado de vacunación. Una socialización bien hecha es probablemente lo más valioso que un cachorro puede recibir antes de los cuatro meses. La intención no es exponerlo a todo lo posible, sino exponerlo a lo correcto, con la intensidad adecuada, en el momento adecuado.

Bloque cinco

Alimentación y resolución de dudas

Pautas de alimentación adaptadas a su edad y aclaración de cualquier duda que pueda ir surgiendo, esas preguntas que aparecen a las once de la noche y que necesitan una respuesta tranquila al día siguiente. Quedamos disponibles entre sesiones para acompañar también las pequeñas dudas del día a día.

Calendario y ritmo

Cuatro sesiones, a tu ritmo y al de tu cachorro.

El programa se desarrolla en cuatro sesiones a domicilio de aproximadamente 50 minutos cada una. La cadencia se ajusta al estado de vacunación de tu cachorro.

Si ya puede salir a la calle, hacemos una sesión por semana durante cuatro semanas consecutivas. Si todavía está completando su pauta vacunal, las dos primeras sesiones se realizan en casa, trabajando todo lo que se puede trabajar antes de salir, y las dos últimas una vez que el veterinario autoriza la salida al exterior.

Entre sesiones quedan tareas suaves para practicar en familia, sin agobios y sin sesiones largas. Diez o quince minutos repartidos a lo largo del día funcionan mejor que media hora seguida, porque la atención del cachorro es corta y porque el aprendizaje se consolida en la repetición espaciada, no en la intensidad.

— Preocupaciones frecuentes

Tres niveles de cuestiones que escuchamos cada semana.

No todo lo que preocupa a una familia con un cachorro tiene la misma urgencia. Algunas cosas se resuelven con buena información, otras conviene tratarlas pronto antes de que se consoliden, y unas pocas merecen una valoración profesional sin esperar.

01

Nivel uno

Lo cotidiano que se resuelve con buena información

Mordidas durante el juego, accidentes dentro de casa, llanto nocturno durante las primeras semanas, excitación al recibir visitas, atracción por los zapatos y los cables. Son situaciones normales en un cachorro sano y se acompañan con pautas claras, paciencia y un poco de método. La mayoría desaparecen por sí solas si la familia trabaja con la misma línea durante unas semanas.

02

Nivel uno

Lo cotidiano que se resuelve con buena información

Mordidas durante el juego, accidentes dentro de casa, llanto nocturno durante las primeras semanas, excitación al recibir visitas, atracción por los zapatos y los cables. Son situaciones normales en un cachorro sano y se acompañan con pautas claras, paciencia y un poco de método. La mayoría desaparecen por sí solas si la familia trabaja con la misma línea durante unas semanas.

03

Nivel uno

Lo que merece valoración profesional sin esperar

Miedos generalizados que no remiten en una semana o dos, agresividad temprana hacia personas o perros, cachorros que llegan con un historial de aislamiento, separación demasiado precoz de la madre o experiencias traumáticas previas, casos habituales en algunos rescates y compras impulsivas. En estas situaciones el trabajo se planifica de manera específica y conviene actuar cuanto antes.

Metodología

Donde tu cachorro vive, es donde mejor aprende.

Las clases ocurren donde realmente importa, en el lugar donde tu cachorro está aprendiendo a vivir. Cada vivienda tiene su geometría, su luz, sus sonidos y su ritmo familiar. Adaptar la educación a ese contexto concreto es mucho más eficaz que reproducir un escenario neutro en un centro.

Trabajamos con refuerzo positivo, sin castigo físico ni gritos. No por una cuestión únicamente ética, también porque funciona mejor y porque consolida un vínculo en el que el cachorro confía en vosotros, condición indispensable para una buena convivencia futura.

Implico siempre a toda la familia. Que todos los miembros del hogar usen las mismas pautas es probablemente el factor que más diferencia un proceso fluido de uno frustrante. Si vivís con niños, con personas mayores o con otros animales, esa realidad forma parte del plan desde el primer día.

El formato adecuado

Las clases en grupo tienen su lugar, pero no es este.

Las clases en grupo son útiles en ciertos momentos del desarrollo de un perro. Sin embargo, durante las primeras semanas en casa, lo que más necesita un cachorro es aprender a vivir tranquilo en su propio entorno y con su propia familia. Eso es difícil de enseñar en una sala con otros cinco cachorros excitados.

En casa puedo ver dónde duerme, cómo bebe, qué hace cuando alguien llama al timbre, cómo reacciona al ruido del ascensor. Cada uno de esos detalles es información valiosa y es donde aparecen las verdaderas oportunidades de enseñar. Lo que no se ve, no se puede corregir.

i.

Contexto real

Trabajamos con la geometría exacta de tu vivienda y con las personas que conviven con tu cachorro. Nada de simulaciones.

ii.

Cuatro sesiones, de 50 minutos

Un programa cerrado, fácil de seguir, con resultados notables ya desde la segunda visita.

iii.

Acompañamiento real

Quedamos disponibles entre sesiones para resolver las dudas que aparecen en el día a día.

— Lo que cuentan las familias que ya empezaron.

Lo que cuentan las familias que ya empezaron.

Llegamos con Olivia con dos meses y medio, agotados después de la primera semana en casa. Javier nos cambió la vida, no solo enseñó a la perra, nos enseñó a nosotros. Ahora duerme toda la noche, viene cuando la llamamos y disfrutamos del paseo.

Marta y David
Olivia, golden retriever · Sant Andreu

Decidí hacer el Programa Primeros Pasos antes incluso de recoger a Lupo del criador. Fue la mejor decisión. Cuando llegó a casa ya tenía claro qué hacer cada día. Las cuatro sesiones a domicilio dieron una base que sigue notándose un año después.

Clara
Lupo, border collie · Eixample

Soy mayor y vivo sola con Tula. Tenía miedo de no poder con un cachorro. Javier vino a casa, nos organizó la rutina paso a paso y me dio la confianza que necesitaba. Hoy es una perra equilibrada y feliz.”

Nuria
Tula, mestiza · Gràcia

Dudas habituales

Lo que las familias preguntan antes de empezar.

¿A qué edad debería empezar mi cachorro?

En cuanto llega a casa. Aunque todavía esté completando vacunas, hay un trabajo importante que hacer en el interior de la vivienda durante las primeras semanas. Empezar pronto multiplica los resultados.

¿Puedo hacer el programa si todavía no tiene todas las vacunas?

Sí. Adaptamos las dos primeras sesiones al trabajo dentro de casa y dejamos para las dos últimas la salida al exterior, una vez que tu veterinario lo autoriza.

¿Cuánto debe dormir un cachorro?

Mucho más de lo que la mayoría de familias imagina. Entre dieciséis y veinte horas al día durante los primeros meses. Un cachorro que no descansa lo suficiente se vuelve más mordedor, más nervioso y más difícil de educar.

¿Qué hago si muerde a los niños jugando?

Lo trabajamos desde la primera sesión. Es uno de los temas más recurrentes y se resuelve bien si se interviene pronto, con pautas que toda la familia, también los más pequeños, puedan seguir.

¿En cuánto tiempo se nota el cambio?

La mayoría de familias notan diferencias claras a partir de la segunda sesión. El programa completo asienta una base sobre la que el cachorro sigue construyendo durante meses.

¿Trabajáis con cachorros adoptados o solo con cachorros de criador?

Trabajamos con cualquier cachorro, venga de donde venga. Los adoptados a veces traen un punto de partida algo más complejo y precisamente por eso suelen necesitar este acompañamiento desde el primer día.

El momento es ahora

Si tu cachorro acaba de llegar,este es el mejor momento.

Las semanas pasan rápido y la ventana de aprendizaje no se reabre. Llámame al 747 43 83 60 o escríbeme y miramos juntos cómo empezar.

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